El primer día de Carmen como mi sumisa personal

Novela Erotica

Carmen vendría a mi despacho para someterse a una sesión de esclavitud y dolor que le haría conocer una nueva vida que ella, sin saberlo, ansiaba. Llegó con total puntualidad, tal y como le había ordenado.

Abrí la puerta, me di la vuelta y dije que entrara y cerrara tras ella sin volverse.- QUÍTATE LAS BRAGAS Y LA BLUSA. Tras hacerlo quedó, como yo había previsto, con una falda corta negra, de tela, medias y liguero, sin nada por arriba. Tenía unas buenas tetas, aunque un poco caídas, con unos pezones gruesos y oscuros,  ideales para aplicarle las pinzas americanas.- CIERRA LOS OJOS, PONTE A CUATRO PATAS Y MUÉVETE POR LA HABITACIÓN CONTORNEANDO EL CULO. Cuando empezó a hacerlo le subí la falda para que sus nalgas, su culo, su ano y su vulva quedaran expuestas a mi vista.

Mientras me recreaba con la visión que mi nueva esclava me ofrecía, yo pensaba en que ya no me era necesaria la fuerza ni la violencia para conseguir que las perras me obedecieran. Me era suficiente con mi voz y mi mirada de XNXX peruano.- PARA Y SUBE LA CABEZA SIN ABRIR LOS OJOS. BEBE EL LIQUIDO QUE HAY EN EL VASO QUE TE DOY. Era agua, y se lo daba para que su vejiga se llenara para  atormentarla, no dejándola orinar y para que así, cuando la penetrase, pudiera comprimirla por dentro. Le ordené, una vez lo hubo bebido, que continuara dando vueltas.

Aprovechaba, cuando ella pasaba cerca de mí, para darle  algún azote medianamente fuerte en las nalgas con mi mano extendida. Cuando no lo esperaba, le daba otro en la vulva. Noté que estaba muy húmeda.- TODAS SOIS IGUAL DE PUTAS. LEVÁNTATE ZORRA !Le vendé los ojos y puse una emisora de música  latina. Le ordené bailar y masturbarse a la vez. Empezó a contornearse mientras yo, sentado, contemplaba como se masturbaba al ritmo de la música. Me levanté, y diciéndole que continuara bailando y masturbándose, empecé a tocarla y a pellizcar sus pezones apretando bastante, aunque reservé la mayor intensidad para más tarde.

Tiré de sus labios vaginales y le di algún suave cachete en el culo. Después quité su mano del coño, e introduciendo mis dedos continué la masturbación pero a un ritmo ligeramente más enérgico de serviporno. Después de correrla de esa manera, le obligué a beber más agua y a sacar la lengua manteniendo la boca bien abierta. Le introduje mis dedos en su boca, hurgando en ella, luego la besé largamente, hasta el fondo de su garganta y succionando su lengua, finalmente se la mordí suavemente durante un rato y manteniendo la presión.

Para besarla tiré de su pelo hacia atrás, manteniéndolo cogido para poder dominar su cabeza. Le dije que íbamos a pasar a sensaciones más fuertes, y le ordené que se quitara la falda y que se desnudara completamente. Le hice poner las manos sobre cabeza y le ordene  mantenerse erguida y de puntillas. Y en esa posición la observe largamente dando vueltas a su alrededor.- AQUÍ TIENES ESA POLLA DE LATEX. INTRODÚCELA  PRIMERO EN TU COÑO PARA LUBRICARLA. CUANDO ESTÉS LISTA MÉTELA POR EL CULO.- DATE PRISA EN DILATARLO, EN CINCO MINUTOS VOY A SODOMIZARTE. Ver como hacía la preparación fue todo un espectáculo. Abriendo las piernas primero para introducirse el grueso consolador en el coño, y luego sus esfuerzos para entrarlo por el culo.

 

Me puse muy caliente. No esperé los cinco minutos. Cuando se había introducido la mitad del  consolador por el ano, la cogí de los pelos y la apoyé sobre mi mesa. Le até las manos a la espalda y ella, totalmente sumisa y obediente, separó las piernas y me ofreció su culo elevándolo al máximo. Noté como su vejiga, llena de líquido, le impedía relajarse, y acercándome, apreté mis manos sobre su cintura, aplastándola contra la mesa y comprimiendo, aún más, su vejiga. PUSE EL PENE JUSTO EN EL ANO, Y DE UN FUERTE EMPUJÓN, SE LO METÍ HASTA EL FONDO.- Dame las gracias por encularte, esclava, le dije, mientras empezaba a moverme para que su dolor se convirtiera en placer.

Sin embargo, no dejé que orgasmara, y con el cuero de mi cinturón empecé  a azotarle fuertemente el culo. Su desesperación por no poder llegar al orgasmo le hizo olvidar el dolor de los azotes. Le hice dar la vuelta, y de pie frente a mí, le ordené que se corriera. Para ayudarla, con una mano le agarré fuertemente el coño, con todos mis dedos introducidos dentro, mientras que con la otra la abofeteaba reiteradamente en las mejillas. Y ASÍ LA CORRÍ, LITERALMENTE, A HOSTIAS. Como premio vas a ponerte de rodillas y vas a chuparme la polla hasta correrme. No dejarás que nada se derrame. TE LO TRAGARAS TODO. Me la follé por la boca, y procuré meter mi polla hasta el fondo de su garganta cuando noté que la eyaculación ya me llegaba. CUANDO MI SEMEN SALIÓ, ELLA SE ORINO MIENTRAS LO TRAGABA. Avergonzada, se vistió rápidamente y le ordené volver el siguiente miércoles a la misma hora. Ella respondió: AQUÍ ESTARÉ, AMO.

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Causas de la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial está considerada como el encuentro bélico más sangriento de toda la historia. Además, tuvo una duración de 6 años. Específicamente, del año 1939 al año 1945. También, su motivo principal fue la repartición territorial.

Consecuencias de la Primera Guerra Mundial

Está comprobado que el inicio de la Segunda Guerra Mundial guarda relación con lo ocurrido durante la primera. En la Primera Guerra Mundial, las potencias resultaron severamente afectadas y quedaron con la necesidad de revindicar su economía y recuperarse de la perdida de territorios.

Sin embargo, luego de acuerdo de paz que fue firmado en el año 1918 se dio fin a dicha guerra. No obstante, Alemania y sus aliados fueron quienes salieron afectados. Particularmente, Alemania perdió gran parte de su territorio y la guerra afectó notablemente su economía.

Crisis económica mundial

En el año 1929 se vivía una grave crisis económica. Es por ello, que los líderes militares alemanes, polacos e italianos decidieron recuperar las riquezas perdidas. Por consiguiente, Hitler se encargó de preparar a sus tropas para la guerra. Por otro lado, Japón se encargó de atacar a  China e Italia a Etiopía.

Finalmente, la Segunda Guerra Mundial tuvo inicio en el año 1939 cuando las tropas de Hitler invadieron Polonia.

Causas de la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial no tiene una única causa, al contrario, es una mezcla de ella. Principalmente, los motivos fueron económicos, políticos y sociales.

Se conoce, que al finalizar la Primera Guerra Mundial se firmó un tratado de paz. Dicho tratado, lleva por nombre “Tratado de Versalles”. Sin embargo, en el tratado salen severamente afectadas algunas naciones, especialmente Alemania.

Por consiguiente, se enfrentan durante esta guerra tres ideologías contrarias, las cuales son el comunismo soviético, el liberalismo democrático y el nazi-facismo.

También, existían marcados problemas étnicos. Especialmente, el sentimiento de superioridad de la raza alemana impulsado por Hitler. Por consiguiente, esto generó una marcada división tanto en el pueblo como en el desarrollo económico alemán.

Por esto, se puede considerar que las causas de la Segunda Guerra Mundial están altamente estrechas con lo resultante durante la primera.

Presencia de Estados Unidos

Estados Unidos no se incluyó en la guerra sino hasta dos años después, específicamente en el año 1941. Esto, generó que tuviera ventaja sobre las demás tropas.

Principalmente, Estados Unidos se encargaba de proveer armas de fuego, buques de guerra, aviones de combate, entre otros recursos. También, fue protagonista de las derrotas a las potencias de Europa, África del Norte y el Pacífico.

Básicamente, Estados Unidos se incluye a la guerra para intentar luchar contra la tiranía, ya que, cabe acotar, que en ese momento se estaba atravesando por el holocausto.

Estados Unidos decide incluirse rotundamente a la guerra cuando los japoneses deciden bombardear Hawaii.

En el año 1945, específicamente el 7 de mayo de 1945, Alemania debe rendirse. Esto, se debió a que las tropas de la Unión Soviética se encontraban posicionadas alrededor de Berlín. Además, Japón se debió retirar cuando ocurrieron las caídas de las bombas atómicas en Hiroshima de parte de Estados Unidos.

Está considerado que la fecha del fin de la Segunda Guerra Mundial fue el 2 de septiembre del año 1945.

Grandes tenores de la historia

Se debe tener una voz muy particular para poder dedicarse a la opera de esta manera. Es un talento único con el que solo unos pocos nacen.  Ha habido décadas buenas y décadas malas para quienes admiran este género musical, pero afortunadamente la década pasada le dio al mundo algunos de los mejores tenores de toda historia. Su música e interpretaciones son recordadas y admiradas.

Enrico Caruso

Nació en Italia en 1873 y murió en 1921. Enrico Caruso al principio trató de tener éxito en algunos otros géneros musicales, pero fue gracias a la opera que su nombre se dió a conocer y marcó un precedente en la historia. Considerado el tenor más famoso de la opera de toda la historia de este género musical, esto gracias a su potente voz que maravillo a todos los que tuvieron la oportunidad de vivir en su época.

Luciano Pavarotti

Nació en Italia 1935 y murió en 2007. Luciano Pavarotti, quien con su voz tan extraordinaria logró cautivar a millones de personas, llegando a ser considerado el mejor cantautor de ópera y soprano contemporáneo. Se puede considerar el sucesor de Caruso, solo que con su gran carisma y filantropía hizo que las personas no lo olvidaran fácilmente, y que al nombrar opera todos lo asocien a su nombre.

Beniamino Gigli

Nació en Italia 1890 y murió en 1957. Quizás no tan reconocido como los anteriores pero sin duda uno de los mejores del principio del siglo XX. Su maravillosa voz le dio fama rápidamente y su arte llegó al oído de todos los amantes de la ópera, convirtiéndose en uno de los favoritos de Metropolitan Opera de Nueva York.

Plácido Domingo

Nació en España en 1941 y es uno de los tenores más importantes de la historia, aún con vida, tuvo una carrera maravillosa luego de formar parte del impresionante trío con Luciano Pavarotti y José Carreras. Su voz y su gran carisma han conquistado al público durante muchos años, logrando desempeñarse como director general de la Ópera Nacional de Washington.